MARCELLA Cigars

Tras secar mi cara con la toalla, una conclusión flotó al verla limpia y afeitada en el espejo; todo está dispuesto: la maleta preparada, el peluquín y el artificio, el teléfono móvil, mi bolsa de mano, la cartera y el dinero.

Tomo las llaves de la mesita del recibidor. Ahora, seco, aseado y con la ropa a estrenar, nada puede enturbiar este aire de conquistador, más aun, de glória, de triunfo.

Miro el reloj, es hora de llamar a Gema y salir:

¿Gema?
Si
¿Qué tal todo?
Ya tengo los billetes ¿estas ya listo?
Todo está preparado, listos para tomar el avión.
Yo estoy aquí en el aeropuerto, te espero en la zona de fumadores.
Estupendo, salgo ya. Por cierto, cómprame tabaco, luego te lo pago.
¿Qué tabaco?
Camel
Vale
Un beso, ahora te veo.
Vale. Oye ¿Dónde has guardado a las niñas?
¿Qué?
La niñas, sino me quieres hablar ahora, tampoco pasa nada.
No es que… ¿Qué niñas?
Tonto…las piedras
Ahh…  ¡maldición!  Están…están aquí.
¿Dónde?
Oye, ahora te veo
Oye…
Un beso, no tardaré nada.

Los diamantes. No recuerdo donde los puse. No me lo creo, no puede ser, no tiene el menor sentido. No están bajo la cama ni bajo el colchón, en el forro del sofá tampoco, ni tras las cortinas sobre la persiana, ni en los cajones de los muebles, ni en la cisterna. No quiero rajar los cojines, desharé la maleta. Todo volcado sobre la cama, sobre la moqueta y por el suelo. Los trajes, el neceser con todas las cosas esparcidas, los zapatos, sabanas, toallas, todo. Mirando en cada bolsillo, en cada manga, entre las costuras, bajo las solapas, entre revistas y libros y…no.

La mirada me busca sola por todas partes sin que haya ningún sitio más donde esconder los diamantes en esta habitación, de este hotel de mierda. Busco y doy con el espejo, que ha dado al traste con mis aires de naturalidad, de relajado, de triunfador. Me veo obligado a quitarme la camisa y encender el aire acondicionado. Piensa, piensa…

Tras la ventana el sol se va, se irá en pocos minutos. Menos mal que es un vuelo nocturno. ¿Como puede ser? Esto es absurdo. Necesito algo frío…¡Claro! En la nevera.

Abro la nevera convencido de que todos mis problemas se solucionarán, pero no.

Solo daba para saciar mi sed con una última cerveza fría. Pero oye…¡Claro! En el aire acondicionado…Esta sonando el teléfono. Es gema, sobre su nombre aparece también la hora. Las 19 y…¡Las Siete y media!

¿Gema?
¿Qué estas haciendo?
Que…un improvisto
¿Ha pasado algo o que?
Si. Que se ha roto la habitación y…
¿Qué las has perdido?
¿Te lo puedes creer?
Lo sabía, es que lo sabía. No se te puede dejar solo.
Todo se ha jodido. No las encuentro.
 Bueno ¿Qué vas a hacer?
¿Cuánto queda para que salga el avión?
Una hora y cuarenta, más o menos. Tienes que venir ya.
Pero…
Yo no me voy a quedar aquí.
¿Qué vas a coger el avión sin mi?
¡No espera! Todo al traste por tu mala cabeza.
¡Que no! Osea, quédate conmigo que ya aparecerán.
¡Si vamos! Vente tú conmigo. Date prisa, todavía tienes una hora.
Pero, espera. Escúchame…Gema…¿Gema?....Eh

Una hora. Es culpa mía. ¿Cómo se le ocurrió confiar en mí? Pero si lo sabe. Joder, tiene que saberlo. Cualquiera que me conozca sabe que mi memoria es un coladero con desagüe a nunca jamás. Si al menos no hubiese inspeccionado la habitación para esconderlos, no tendría que seguir el rastro de mis propios recuerdos, probando en cada posible escondite. ¡Ah si! En el aire acondicionado.

Ya casi esta desmontado al completo, si, recuerdo haberlo inspeccionado antes. Solo faltaría que ahora…

“Toc toc”

¿Quien es?
El conserje.
¿El conserje? ¿Y que quiere? ¿No ve que estoy ocupado?
Perdone, con la puerta cerrada no sabía…
¿Que? ¡¿Que?!
Como nos dijo que se iba hoy, solo queríamos saber si todo fue de su agrado.
No...Si, quiero decir si. Eh…oiga ¿No tendrían por casualidad un juego de destornilladores?
¿Destornilladores?
Si, si puede subírmelos le daré una buena propina.
Claro, veré lo que puedo hacer ¿Es que hay algún problema?
Ningún problema, si puede encontrarlos.
Voy a ver

El teléfono, otra vez Gema.

Gema, creo que los he encontrado.
Ya no queda tiempo. Tienes que venir ya.
¿Como voy a dejar aquí los dia... a las niñas? No puedo abandonarlas.
¿Eso es lo importante? ¿Es todo lo que te interesa?
No empecemos ¿Quieres? Ya casi los tengo.
No, no los tienes. ¿Vas a venir o no?
¿Solo? Quiero decir ¿Sin ellos?
Al cuerno las piedras, pensaba que yo te importaba más.
Eso, tu ayúdame a ganar tiempo
Pero si es lo único que hago. Por favor, ¿quieres venir de una vez?
Claro que quiero ir, pero cuando los tenga.
Ya no hay tiempo ¿Es que no has visto la hora que es?
Si...La hora. Oye te veo ahora, tengo que seguir buscando.
Espera...

Cuelgo. Llama de nuevo pero también cuelgo. La habitación està patas arriba. Todo revuelto y mezclado. Los cuadros y adornos desplazados, la ropa revuelta y por el suelo, la moqueta levantada, la cama deshecha, piezas del aire acondicionado por aquí y por allá. Al aire solo le queda un panel por extraer, ya lo hice antes, estoy seguro.

“Toc Toc Toc”

He conseguido los destornilladores.
¡Que rápido! Bien, le abro.

Sorpresa. Es lo que muestra su expresión atónita, con un estuche de destornilladores de precisión en la mano.

Oiga ¿Que ha pasado aquí?
Luego se lo explico, ahora no puedo. Muchas gracias

Intenta recoger lo que puede a su paso. Le empujo de nuevo hasta la puerta, no quiero que vea nada más.

Pero oiga ¿Y la propina?
Ah si, como no. Tenga
Pero oiga, esto es mucho dinero.
Si si, de verdad, luego hablamos.

Cierro la puerta, pero su voz suena desde fuera.

Las llaves, no olvide entregarlas por favor.

Las llaves. ¿Qué llaves? Miro en mi bolsillo y aquí están. Pero ¿De que son estas llaves? No son las de la habitación, la tarjeta que me dieron está en mi cartera. Ni las de mi coche, ni…Un momento. Lo había olvidado. Son las llaves de su ordenador. Mañana es su cumpleaños, no quería que viera la reserva, el bungalow…¡Claro! ¡Ya esta! ¡La reserva!

¡Los cigarros de Marsella!

Miro en la basura, en el interior del cubo. Debajo de la lata de cerveza hay restos de los puros destrozados. Los saqué y los tire para usar la caja como escondite para los diamantes. Pero…¿Y la caja? Un momento, el teléfono…

Gema ya está. Se donde están.
Me alegro por ti.
Pareces triste, ¿no lo entiendes? Los he encontrado.
No, no los has encontrado porque los tengo yo. Siempre los he tenido yo. Tú me diste la caja de los cigarros y yo la guardé.
Pero ¿Por qué no me lo habías dicho desde el principio?
Por que quería saber la verdad.
¿La verdad? ¿Qué verdad?
Si serias capaz de dejarme ir sola, si te olvidarías de mi solo por los diamantes. Ahora lo se. Ellos son lo único que te importa.
Oh venga, aun tengo tiempo de sobra para reunirme contigo.
¿De sobra? ¿Tú has mirado por casualidad la hora que es?
No, ¿Qué hora es?
Son las nueve.
No…
Si, el avión sale en diez minutos. Y ya te lo dije, no me voy a quedar aquí.
Pero espera, espera por favor. Todo eso no importa, cogeremos otro avión. Ya los tenemos, podemos irnos cuando queramos…
No. Ya te dije que no me quedaría. Y tú en todo el tiempo que te he esperado en el aeropuerto no has sido capaz de darme una excusa por la que quedarme, solo los diamantes. Pero estabas tan ciego pensando en ellos, como para olvidar que me los habías dado tu mismo.
Esta bien, esta bien. Todo esto tiene que ser una broma. Vamos Gema, ¿es que vas a abandonarme aquí sin más?
Sin más no. Te he llamado. Te dije que vinieras. Pero tu solo querías encontrar tus puñeteros diamantes…
Gema por favor. Todo esto no tiene sentido. Tú y yo nos queremos, no puedes hacerme esta soberana putada.
Me están llamando. Vamos a embarcar. Que tengas suerte…
¿Gema? No, no, no, no, no, nonono. ¿Gema? ¿Gema me escuchas?

No, no me escucha, ha colgado.

Cogí un taxi hasta el aeropuerto, sin equipaje. Tardó solo nueve minutos en llegar gracias a mi insistencia. Pero cuando iba a pagarle recordé que todo mi dinero se lo di al conserje. Y mientras discutíamos sobre como lo íbamos a resolver, intentando no llamar la atención, vi su avión despegar.

Allí va, me dije. Rumbo a Marsella, con los diamantes, con mi corazón, con mi tabaco...

Quizás tenga razón después de todo. Si tanto dije quererla ¿Por qué le di los diamantes?


El detalle: Sobre Mike Tyson

Smiley...
Que se joda Mike Tyson, no vale una mierda. Una vez le dio un tirón a una mujer ahí mismo, en Lexington. Lo recuerdo bien.
¿Piensas decirle eso?
Claro que se lo voy a decir, que se joda.
¿A la cara?
A la cara, claro que si.

Do the right thing (Haz lo que debas) min 16:11

Superpoderes (Fragmento del relato "Mentes abiertas")


Estandares del protocolo  Explicaba uno de los agentes a su compañero Si no se respetan…mal, vamos, yo no quiero saber nada  Juntos la pareja de policías apartaban un pesado trozo de árbol que obstaculizaba el aterrizaje En mitad de este bosque, con noche cerrada, solo conseguiremos quedar en ridículo.

El conversador policía, debatía con su compañero sobre las últimas decisiones tomadas por el mando en la investigación, el inspector Convive. A lo lejos se escuchaba el batir de las hélices, solo quedaba abrir un poco los focos y estarían listos para recibirles.

Los agentes se retiran del centro al tiempo que la aeronave se posa sobre el claro. El inspector se acerca para recibirles. Tras haberse posado y apagado algunas luces del fuselaje, tres personas, ligeramente encorvadas salieron del helicóptero; los dos primeros en bajar, agentes uniformados y acreditados de la División Cristal, el tercero iba cubierto por unas extrañas protecciones, compuestas de distintos tejidos. Cuando se acercó a los agentes y pudieron verle observaron que llevaba gafas, de lentes rojizas, un gorro ajustado y sintético, parecido al de un nadador, y también guantes de algún material poroso. Era espigado, de piel pálida. Le conocían como Sonda, era el Teniente de la División Cristal. El inspector estaba impaciente por hablarle:

Sonda, es todo un orgullo y un placer que haya venido  Parecía sofocado

No hay tiempo que perder Inspector  Sonda denotaba algún defecto o anomalía en el habla  Cuénteme lo que usted sabe.

Si  A pesar de la brisa nocturna y de la agradable temperatura, Convive no dejaba de sudar Ya conoce la noticia del secuestrador a quien perseguimos y los dos jóvenes a los que raptó, supongo  Sonda asintió minimamente con la cabeza  Estábamos a punto de cogerle. Como no sabíamos quien era, ni aparecía en ningún registro, supuse que si nos echábamos sobre el y no le cogíamos, los jóvenes nunca aparecerían, así que decidí esperar que actuara primero. Le seguimos. Repartidos en dos vehículos no-oficiales, vimos que se dirigía al este del bosque  tomo aire profundamente  Y a cuatro kilómetros de donde los tenía secuestrados quisimos detenerle y...uno de los agentes disparó accidentalmente a las ruedas de nuestro coche, haciendo que ambos coches quedaran inmovilizados. Cuando llegamos al cobertizo encontramos a los chicos, les había matado. Dejó su vehículo y suponemos que tomo otro para huir atravesando el bosque.

Convive abandono el plano de la conversación y se orientó hacía donde debía estar el cobertizo, aunque en el punto más lejano de su vista solo podía contemplar oscuridad, frondosidad y maleza.

Ha tenido mala suerte Inspector  Sonda se había puesto a su lado, compartiendo su visión  Pero si huye hacía las carreteras será localizado y arrestado  Uno de los agentes que había oído la conversación, se acercó para intervenir  ¿A que espera para decírselo inspector?  Convive largó un par de movimientos con los brazos entre el enfado y la desesperación, cruzó miradas con su agente y finalmente colocó suavemente su mano en el hombro de Sonda, que quedaba ligeramente más alto que el suyo  Verá Teniente, ese es justamente por lo que les hemos llamado, no se ha informado de su fuga.

Sonda, en un movimiento prácticamente inscociente, se revuelve para mirar justo hacía el lado opuesto mostrando preocupación en su rostro. El inspector quiso explicarse:

La prensa sabía lo de los chicos, no quiero tener que darle el pésame a sus padres sin detener primero al culpable. Nosotros solos no podríamos atraparle, no es seguro que se dirija a las carreteras.

Sonda contemplaba, ahora más pausadamente, los distintos puntos de donde esperaba obtener más respuestas de las que daba el inspector. Si bien los agentes le imitaban ellos solo podían ver la más absoluta oscuridad. Sonda dio la orden a uno de los hombres uniformados que venían con el de que el piloto debía detener por completo los rotores del helicóptero y pidió a los presentes que prestaran silencio.

Pasados unos minutos en los que apenas podían escucharse los sonidos de los animales que poblaban el bosque entre el de sus aves nocturnas, Sonda, que había trazado una disparatada ruta entre la maleza, alejándose y separándose del claro donde los demás esperaban impacientes, creando una atmósfera de armoniosa intranquilidad. El silencio acordado solo fue roto por Convive, que había perdido de vista a Sonda más haya de la primera línea de árboles junto al claro. No soportaba la presión, se sentía inútil ante sus compañeros policías. Levantó la voz y dijo:

Es increíble que hayan venido, pensé que mi cabeza rodaría esta misma noche, le debo mucho teniente.

 No me dé las gracias a mi Inspector. Solo estoy aquí cumpliendo órdenes, y en mi opinión, este tipo de actuaciones no dice nada a favor nuestro  Su voz resonaba en el bosque.

Con la boca abierta, Convive no supo contestar, la voz de Sonda surgió al tiempo que su figura, caminando hacía el Inspector. Traía de vuelta con el, manchas de tierra en las manos y las rodillas.

 ¿Cuánto tiempo hace que huyó el secuestrador?

 Una hora y cuarenta, cerca de dos horas Convive miró su reloj digital de muñeca.

Sonda busco recto los ojos del Inspector, topando solo con sus lentes rojas. Mientras escrutaba su rostro oscurecido con su enjuiciosa mirada, hacía raros pero sutiles movimientos con su mandíbula, como si mascara chicle.

 Hay un tercero  parecía dilucidar así sus resueltas conclusiones  Estaba en lo cierto en cuanto al nuevo vehículo, lleva una moto preparada para manejarse en el bosque, con neumáticos de motocross, enduro o algo así. Le importaría acompañarme  Sonda hizo un gesto para que Convive le siguiera, este tomó primero la linterna de uno de sus agentes.

Caminaron durante minutos hasta llegar a unos matorrales que había entre las raíces de un árbol viejo y enorme. El inspector apuntó instintivamente con la linterna, buscando el rostro de Sonda, pero este impidió que le llegara a enfocar su cara arrebatándole la linterna justo a tiempo  Permítame Inspector  Agregó a sus rápidas acciones.

 ¿Eso es sangre?

 Lo es  cambio el enfoque de la luz para apuntar, ahora con el haz, pequeñas incisiones en la corteza del árbol junto al que se encontraban.

 ¿Un disparo de escopeta?  El inspector estaba parecía desconcertado

 Dos… Huyendo se topó con alguien  Hablaba ahora con una anomalía menos acentuada, más despacio  y se detuvo a dispararle aunque no lo mató, tampoco pudo dejarlo aquí…un poli  dijo ya casi murmurando  La respuesta amigo, está en el aire.

Tratando de descifrar las palabras de Sonda, Convive escuchó un sonido agudo, un silbido que provenía de unos auriculares situados en los oídos, bajo el gorro que llevaba Sonda. Con un moderno y discreto control situado en la muñeca izquierda, este alteraba la recepción del sonido.

 Un agente de carreteras reportó hace cuarenta minutos haber escuchado disparos en el interior del bosque, no han vuelto a saber de el. Han solicitado refuerzos para localizarle, pronto llegarán hasta nuestra posición.

De carreteras  Mascullaba Convive.

Sonda se había agachado para recoger un arma reglamentaría de policía, prácticamente camuflada por la tierra y las plantas, hasta ese momento inadvertida  Se lo llevó  Soltó lo que pareció un resoplo dando forma a una irónica risa  No quería que se supiera que se les había escapado, pero pronto alguien lo relacionará todo con su persona como principal recurso para generar respuestas  Hizo una breve pausa  Ahora además ha conseguido un rehén, un policía.

Convive parecía a punto de estallar, el sudor le caía a chorros desde su frente a su abultado bigote, parecía desear ser tragado por la tierra en ese preciso momento.

Se dirige a Vogan´s Creek  Las palabras de Sonda le sacaron de la inopia de sus marañosos pensamientos  Les lleva ventaja, necesitarán ayuda para atraparle. Su moto esta preparada para llevar el cuerpo de un hombre adulto. Aun tengo dudas de cómo pudo reducir a un policía con tanta facilidad, pero huelo algún tipo de compuesto químico que usaría probablemente para dejarle inconsciente.

Podemos interceptarle ante que llegue a Vogan´s Creek, podríamos usar el

Helicóptero…  Suponía Convive en voz alta.

No Inspector, eso no servirá de mucho. No sería lo más efectivo. Si quiere salvar su reputación busque en el cobertizo, la identidad del secuestrador podría estar allí. Ahora debe confiar en sus compañeros del cuerpo e informarles inmediatamente. Por cierto, no creo que sea necesario comentar tan corta colaboración, puede añadir mis aportaciones a su lista de averiguaciones.

Por favor Teniente le llevaremos al cobertizo, con usted… Insistía el Inspector.

Estan a punto de informarme de que debemos regresar. Espero haberle ayudado Inspector Convive  Se giró para ver como llegaba uno de los hombres de la División Cristal, antes que este estuviera lo bastante cerca para iniciar la conversación, Sonda alzó la mano para que se detuviera y caminó hacia el. Al verle todos comprendieron lo que pretendía. Su subordinado camino de vuelta al helicóptero con Sonda siguiéndole. Convive metió la mano en el bolsillo de su cazadora y buscó un teléfono móvil mientras entre dientes mascullaba malhumorado:

“Superpoderes”

De aquella manera....

Estoy llegando a casa, estoy borracho, camino erróneo.

Nadie me espera, mañana el trabajo pero nadie me espera.

No cuenten conmigo, estoy en casa, estoy borracho, no cuenten conmigo

Mañana trabajo, no estoy enfermo, estoy dormido.

Háblame de mujeres por el camino erróneo, que estoy borracho.

Mañana trabajo, no estoy en casa, no cuenten conmigo.

Estoy enfermo, estoy dormido que nadie me espera.

Llegando a casa, camino erróneo, no estoy dormido.

Mañana trabajo, camino espera, nadie conmigo.

No estoy en casa, borracho erróneo, llegando dormido

El tesoro de Cerebro

Está solo en el pequeño planeta constituído por sus recuerdos, bajo el manto de estrellas que iluminan la oscuridad del olvido. Tranquilo y relajado.

Cada vez que lo visita trae consigo su caja, en la que guarda a su amigo favorito. Su amigo se llama Cerebro. También ha traído una pequeña mesita y una silla con tres patas de madera donde poder meditar. Cuando sopla el viento, todo el humo negro de los malos recuerdos se va disipando lentamente hasta alcanzar las estrellas, hasta donde su gran ojo ya no lo puede ver, confundiéndolo con el negror del espacio. Es en ese momento cuando abre su caja y pone a su amigo sobre la mesa. Ahora está seguro de que el humo negro ya no puede hacerle daño porque el viento se lo ha llevado muy, muy lejos.

Una vez pasado el peligro, sólo cabe esperar que Cerebro se abra y le cuente lo mejor que hay en él y que ha guardado durante tantos años. En el silencioso planeta de su memoria, Cerebro comienza a respirar tranquilo y cada contracción expele luego una densa bocanada de humo blanco, en la que flotan los más maravillosos recuerdos, que traen a su inseparable amigo la visión alegre y reconfortante de los buenos momentos pasados. En ellos aparecen más amigos y amigas que ya no están. Hace tiempo que el viento se los llevó también. Ahora sólo existen donde siempre quisieron estar, flotando en el humo blanco, donde nacen los buenos recuerdos.

En el momento perfecto, el humo blanco que Cerebro ha ido soplando le rodea, está por todas partes. Ya no se ven ni su mesa ni su silla, ni el planeta ni las estrellas. Todo a su alrededor es un denso humo cargado con los mejores y más valiosos recuerdos que le hacen sentir vivo y satisfecho de lo vivido. Pero desde la distancia el Tiempo ha empezado a enfadarse porque todo esta muy quieto, y la quietud se ha llevado todo el viento para salvarlo antes de que salga de nuevo el sol. Cerebro empieza de nuevo a respirar, esta vez hacia dentro. El humo que no quiere guardar va perdiendo color, se va oscureciendo. La luz comienza a bañar el cielo y a apagar las estrellas una a una. Es el momento de ponerle de nuevo en su caja y recoger lo que Cerebro ha guardado.

Pronto el sol estará arriba, en lo más alto, y el planeta quedará vacío hasta que vuelvan a visitarle.

Quizás ya no será el mismo, se moverá si las estrellas lo desean. Pero si es perdido, cuando vuelva y lo encuentre, será más feliz porque sabrá que ni el tiempo, ni el olvido, ni la distancia le han separado de aquello que tan celosamente ha confiado a su mejor amigo. Y más brillante y claro será el humo, y más valioso será el tesoro de sus recuerdos.


*Metasurrealismo?

Un fuerte aplauso para despedir a nuestro último concursante


Entre el estruendo causado por el clamor de los presentes:

- !Hola de nuevo glorias del sub-mundo! - El rugir del publico alcanzó su pleno apogeo cuando la voz sonó de nuevo por los altavoces - Criminales y delincuentes, putas y drogadictos, ladrones y marginales, vividores, alcohólicos y pendencieros os felicito. Si no forman parte del grupo de los cuatro británicos que la emprendieron con la imagen de nuestra patrona, La Señora de la Mutilación, y que ahora se encuentran hospitalizados gracias a la colaboración de nuestro equipo de seguridad. Si no son tampoco el pobre desgraciado que intento intimar con una de nuestras camareras y que, por razones que no logro entender, proyectó después su cara contra las paredes del aseo de caballeros para finalmente morir con la cabeza metida en el retrete, estáis de enhorabuena. Por que todos vosotros vais a presenciar el que será sin duda ¡El evento de la noche!

Hizo una pausa y tragó saliva antes de continuar. El Griterío se hizo murmullo, la multitud estaba expectante, salvo algunos que continuaban enredando, ya extenuados.

-! Es la hora de la saaaaangre! Hoy, esta noche, dos de los convictos más peligrosos e indeseables, cortesía de la penitenciaria de Mont Mérogis, se la van a jugar para todos vosotros. Arriesgarán su vida, con el consuelo de que uno de los dos saldrá, además de vivo y victorioso, lo que es todo un logro, ¡con el indulto en la mano y los bolsillos cosidos de pasta!- En la pantalla, sobre los espectadores, la imagen mostraba decenas de billetes cayendo hacia ningun lugar mientras en el fondo no dejaba de llover sangre. El público estallo en vítores y aplausos - Pero antes de que la sangre llame a nuestra puerta, antes de que todos empecemos a volvernos locos por el vulgar liquido rojo, es el momento de agradecer a nuestros colaboradores el patrocinio que nos han brindado. En especial al canal de violencia infantil de máxima audiencia, ocho igual igual igual igual Dé. Van a necesitar papel para resolverlo - Se retiró por unos segundos el micrófono de la boca para poder reír a gusto - Que dentro de unos meses emitirá este espectáculo en directo los días festivos. También, y ahora me pongo muy muy serio, agradecer su colaboración al grupo de rap latino “Sangre en el piso” que recientemente perdió a uno de sus miembros en una masacre casual acontecida en las inmediaciones del mercado local de narcóticos. Que hoy nos presenta su nuevo disco “Hit ya wife in da´ teeth” Pueden adquirirlo ya por unos cuantos pavos, o quien sabe, “quizás cambiarlo por un poco de sexo, si eres una zorra a quien la droga no ha demacrado en exceso”*. No quiero olvidar tampoco a los promotores de esta competición, a quien debemos el honor de poder celebrar hoy este espectáculo. Sangre, armas y petróleo, el “S.A.P” a quienes deseamos el mejor de los futuros como multinacional. Ahora si - Se detuvo entre los aplausos para apretar su discreto auricular contra el oído - Dejémonos de hacer de buen cristiano y pasemos ya a presentar a nuestros decididos concursantes.

Las luces que iluminaban la plataforma se apagaron. El público, como era tradición, guardó silencio.

Después que pudiera escucharse una corta melodía macabra tocada sobre un organillo electrónico, la luz volvió. Esta vez solo tres focos iluminaban la plataforma. Uno hacia el presentador, situado en el centro, y los otros dos a cada lado de este. El del presentador color blanco, a su derecha otro de color verde, a su izquierda otro de color rojo. Bañados por la luz de los focos de color, en cada lado, habían aparecido grotescas figuras. Eran los concursantes.

El público recobró el suspiro y dio paso a la diversidad de opiniones y mensajes. Antes de que el jaleo fuese de nuevo intenso, el presentador prosiguió:

- ¿! Qué os había dicho ¡?! Es la hora de la saaaaangre! - Tomo aire con profundidad - ¡Ya están aquí! ¡Aquí están nuestros campeones! … En el lado verde tenemos al gordo. Con ciento veintitrés kilos de peso, con su imponente uno noventaidós de altura. Con un historial delictivo que roza la perfección; tres dobles-muertes, cuarenta cargos por agresión, conocido simpatizante de la ultra sangre, violaciones, asaltos y robos. Todo un mito entre los jóvenes estudiantes de la calle. ¡Aquí tenemos al gran, al fuerte, al muro! ¡Leopoldo “Gordo sangriento” Caaaaarpa!

El publico que había comenzado a abuchear y gritar frases fáciles y cortas que auguraban a Carpa el peor de los finales. Con la mano derecha en el auricular y la izquierda sosteniendo el micrófono, mientras sus rodillas se balanceaban de derecha a izquierda emulando algún baile con el que jugaba con los nervios de los contrincantes, continuó:

-!Y ahora! ¡En el lado rojo! - El irrespetable rompió en elogios y vítores de la más baja etnia. En su traje elegante negro pero horriblemente matizado con líneas de rojo pasión que lo cruzaban de arriba abajo y una sonrisita dibujada en el rostro, el presentador dio unos pasos hacia el publico - ¡Aquí esta! ¡El flaco, el palillo, la yanta humana! Con su discreto metro cincuentaitrés, con sus inapreciables cuarenta y nueve kilos. Este desnutrido es pura maldad. Escuchen esto; ¡Seis triple-muertes! Pedófilo, necrófago, coprófago y zoofílico. Este animal parricida le cortó la cabeza a su abuela y se hizo una mochila con su hermana. ¡Conocido en la cárcel como “Rey escoria”! ¡Alarico Zacarías “boooooooomba”!

Se secó el sudor con la mano mientras miraba impactado las aberrantes figuras de ambos participantes - ¡Todo esta preparado! Solo falta claro, el ¡Arma de la semana! ¿Sino como iba a poder ganar Zacarías? En pantalla tenemos a nuestra “Puta de oro”, vamos puta, haz que se mueva la rueda. Que gire ya ¡la ruleta de la muerte!

Todos los ojos clavados en la pantalla, siguiendo con la mirada el movimiento de la ruleta. El sonido de sus engranajes en los altavoces. Todos mirando menos el presentador:

- Haber que sucede…¿será el puño americano o el trinchador? ¿Destornillador o el será revolver? ¿Quizás la siempre útil motosierra...? - El publico se fundió en un gran “Oooooohhhh” cuando finalmente se detuvo. Al girarse arrimo el micrófono de nuevo a su boca y reveló el resultado - ¡La catana oxidada! Bueno, parece que se le complican las cosas a Zacarías. Bien que así sea. Puta, tráele a esta insustancial demente su regalito.

Salió desde unas cortinas causando gran expectación, contoneando su hermoso trasero y sosteniendo la catana en sus manos de modo ceremonial.

Cuando se aproximaba a la estructura que concentraba la esencia del show, vestida con un bañador color dorado en cuya parte posterior se podía leer “See IS Fuck” Una botella lanzada desde las primeras filas en las que algunos energúmenos peleaban, impactó en la cabeza de la mujer que cayo fatalmente herida, clavándose además, la catana en su muslo izquierdo. El público reía salvajemente. El narrador del evento con una mano tapaba el micrófono al tiempo que se lo llevaba a la frente agachando su cabeza suspirando su decepción por el deterioro en el programa.

-Aah…Hombre precavido vale por dos ¡Que pase nuestra puta suplente!

Entre los espectadores, empujada por los miembros de seguridad del recinto, apareció una adolescente vestida como la mujer anterior pero esta última llevaba la cabeza rapada. En su cara el pánico tras saber que “Puta de oro” había fallecido.

-Aquí la tienen. Al parecer la catana oxidada estaba bien afilada ¿eh? - La chica subió entre las carcajadas de los presentes a la plataforma y le entrego la catana a quien sermonaba el espectáculo. Este a su vez se la arrojó a Zacarías - ¡Que de comienzo la sangre!

En ese preciso instante el televisor se estropeó. Curney miró a su hermano con quien compartía el sofá. Luego se levantó y comenzó a darle golpecitos que acabaron en porrazos con un objeto contundente. Al televisor le estalló la pantalla tras un mal golpe a lo que la pequeña Curney solo supo decir: “Mierda”


Sirva de critica a la sociedad capitalizada.
*Rima del grupo

Recuerdo a Moderado

Por nada en especial pero sintiéndome nostálgico, lanzo la vista atrás y recuerdo a Moderado. Personaje junto al que me siento Primera Dama. De el mucho se ha comentado y poco se sabe. Escribí 13 números, este concretamente es la 13º. Lo único a tener en cuenta es que precisamente lo que hacía grande estas historias era lo irrelevante en ellas de cumplir con cualquier tipo de protocolo literario.


Moderado Sonrisas 13º

“No hay necesidad de consenso, todos sabemos sumar”

Ya allí, el neceser de la presidenta mostraba carencias. Encuentros misteriosos y cubiertos de serrín, que de poco servirían sintiendo en vano.

− ¿De que me hablas, si tu no sabes escribir?

−Repetimos el ejercicio, mentimos a diario, gastamos más de lo necesario, invocamos al cáncer y las ETS. Si ya tenemos suficiente, ¿para que seguir sumando?

Pagar por plagas, aunque pudiera resultar de incordio, resultaba ya bastante. El ser humano come y caga, vive y viaja, roba y reza, gasta y grita, cuesta y calma, limpia y liga, quema y queda, llora y llama, burla y busca, retoma y rompe, cuestiona y cree, salta y sangra, saluda y suda.

Si ninguno de estos argumentos era lo bastante aparatoso. Si Moderado resultó impávido, si parecer era dar su opinión, parietal parte del cerebro, si nicho cavidad, si ampulosidad exceso de artificio, si so, tal y cual. ¿Para que fuera a necesitar otra consulta?

−No amigo a merced no. Siembre cuanto pueda recoger, piense o ignore mis palabras. Pero a merced no, por principios, por comienzos, por empiezas, por arranques, por esto y oír más sin que mis palabras pesen mas que el aire, o se las lleve el viento. No habrá más movimiento.

En la nueva corriente, inspirada en la anterior, extracto de una más antigua, rememoro de la más clásica, basada en la primera. Ahora es que todo nos resulta ya curtido. Yo escribo y la literatura o novela contemporánea no es que me inspira. Sigues las reglas que designan el camino y los caminos que designan las reglas. Tú haces lo necesario y por eso yo te admiro, te adoro. Pero a la vez, me lo haces cuestionar todo. Poesía; historia que no termina, cuento que no se narra, sensación que no se transmite. Imprecisa, desenfocada.

¿Otros saben cuanto vale?, me parece estupendo.