Fin es consecuencia.

Son los ecos distorsionados del cantar de cientos de pájaros.
Son las nubes de humo y polvo que tiñen el cielo de gris.
Es el recuerdo de una vieja fotografía de la que no queda ya ni el papel en que fue revelada. Es la sustancia de la felicidad, que yace desparramada sobre los escombros de un colosal vertedero. Es lo que queda de nuestro amor, aplastado por el estrés de la supervivencia. Es la consecuencia de nuestros actos, el fruto de nuestro odio, y como la reconciliación resulta ya imposible. Son los destellos del metal de nuestras armas raídas por el oxido que los vencedores olvidaron limpiar. Es la respuesta a nuestros problemas en la lengua que nadie habla. El desuso y la desidia, la excreción del consumo, el adiós. Tu fin es el mío, la tierra el nuestro, la energía el de todos.

Fragmento de guión para comic

Prólogo:

*Se acerca al porche de su casa al atardecer, mira en derredor y finalmente golpea la puerta

CABALISTA ¿Roger Chearino?

ROGER Si ¿Quien es?

COh, verá. He venido desde Wisconsin para hablarle de algo importante.

R¿Qué parte de Wisconsin?

CDe Black River Fall

*Abre la puerta para observar, con cautela.

R¿Quién es usted?

C Me llamo Cabal, Cabal Lübeck.

*Cabal estira el brazo y tiende su mano, sonriente. Roger accede a darle la mano, abriendo más la puerta, observando sus carpetas negras.

RSoy Roger, encantado. ¿De qué se trata?

CSé que es usted un hombre interesado en la religión…bueno, en todas ellas. He traído unos documentos que tal vez le sorprendan.

*Cabal abre la carpeta y busca en ella. La carpeta tiene símbolos extraños y desconcertantes para Roger.

R¿Como sabía que estaba interesado en estos temas?

C¿Bromea? Es usted un hombre famoso, mucha gente le conoce. Tiene un…apellido importante.

RBueno, habría que remontarse muchos años atrás para encontrar a alguien importante con ese apellido. Qué extraño, todo esto me suena.

CLos documentos que le traigo deben andar por aquí…

R¿Cuál es su religión?

C¿La mía? Mi religión también es muy antigua. ¿Le dice algo la Orden Hipogea?

RMmm…No.

CYa le digo que es muy antiguo… ¡Oh! Aquí están.

*Cabal tiende unas fotocopias a Roger que este mira con atención.

R¿Qué son estos dibujos?

C¿No reconoce los grabados? Es la antigua hermandad de Flávgel, a la que perteneció un Chearino.

RTodo esto es muy interesante. ¿Sabe? Yo en realidad no sabría distinguir a un Chearino entre los dibujos, pero por favor, cuénteme todo lo que sepa, me apasiona saber cosas sobre mis antepasados. ¿Quiere pasar?

CSi no es molestia…

*Cabal pasa y le sigue hasta el estudio de Roger, decorosamente ambientado, donde hay una biblioteca y unos asientos cómodos, en los que Roger le invita a sentarse.

*Roger, que mira fascinado las fotocopias, conversa con Cabal, que se relame los dientes con los ojos medio cerrados y mirando a Roger.

RReconozco algunos de estos símbolos. Si, son de la hermandad Flávgel. ¿Sabe quien posee los orginales? ¿Habría alguna forma de conseguirlos?

C¡Oh! ¡Si!, los tengo yo.

R¿Usted? ¿Es coleccionista?

CNo, pero los guardo desde hace mucho tiempo.

RUn momento…¿Por cuánto piensa vendérmelos?

CLo siento señor, no están a la venta. Para nosotros es muy importante la memoria, y esas obras lo son.

RNo me queda claro. ¿Me esta diciendo que ha venido a enseñarme unas fotocopias?

CAun no ha visto todas las fotografías Sr.Roger.

*Roger mira las fotocopias, pasándolas deprisa y buscando en ellas. Da con una que tiene el retrato de Cabal en una extraña ceremonia. El siniestro dibujo trae a la mente de Roger unas recientes pesadillas que llegaron a obsesionarlo.

CSientese Sr.Roger, está muy nervioso.

RLo siento. No se que me pasa…

*Roger parece desafallecer en extraña y repentina fiebre.

Despierta de noche, solo y maniatado, Cabal entra en el estudio ensombrecido.

RUn momento, ¿Qué significa esto?

CYa que habla de significados ¿Qué cree que significan las pesadillas?

R¿Cómo sabe usted eso?

CPorque llevo más de cuatrocientos años buscándole. Todo el que mata a un acólito de nuestra orden lleva en su sangre la culpa, por los siglos de los siglos…

R¡Yo no he matado a nadie!

CHe dicho…¡En su sangre!

*Cabalista muestra una daga de hoja curva tras el abrigo de cuero negro, de corte ritual.

RUn momento, por favor esto no tiene sentido.

CNo lo tiene para usted, para mí Sr.Chearino supone la libertad…Antes de que empiece a rogar por su vida déjeme decirle algo: La hermandad de Flávgel, que estaba “en comunión con Dios”, asesinó a mi familia, a todos mis hermanos…menos a mí.

RPero, yo no he hecho nada.

CUsted Sr.Roger, es tan culpable como los asesinos que invadieron nuestro monasterio. Lleva la misma sangre y esta le ha traicionado.

*Cabal abre sus carpetas y extrae tizas de color rojo, anagramas y símbolos en papel.

REso no tiene ningún sentido, está completamente loco. No debí dejarle entrar en mi casa.

*Cabal deja de dibujar en el suelo y se pone en pie.

C¿Recuerda las pesadillas? *(le mira) ¿Lo ha sentido? Cabalgando para matar, con un regimiento de hombres a su servicio. Hombres mujeres y niños, el acero en sus vientres, en plena noche…

*Sigue dibujando en el suelo. Roger está confuso.

R¡Si! ¡Lo he visto! ¡Pero, no soy el!

CLo sé, pero yo cabalgaba con usted y le he visto sonreír. Mis pesadillas Sr.Roger, son para usted gloriosos sueños.

*Cabal termina el dibujo arrojando la tiza bajo Roger. En un movimiento casi imperceptiblemente rápido, Cabal lanza un corte a su brazo usando la otra mano, dejando de caer de inmediato espesa sangre negra al suelo. Súbitamente, un temblor hace parpadear las luces y una ráfaga de viento gira en torno a Cabal, su rostro resulta más aterrador, su iris y su pupilas son ahora del mismo color que el globo.

CEste es el poder de la memoria, el peso de la consciencia. Después de usted, solo quedará uno…

La muerte es solo una puerta, y yo solo le conduzco al otro lado…

*Alza su daga sobre el y recita algo en extraña lengua…sonríe

¿Y si...?

−No pasa absolutamente nada −le dice convencido a su amigo − Si resulta que tu colega dice la verdad, lo asumiré cada vez que le encuentre, y nunca más volveré a dudar de el.

Pero pongamos el supuesto de que miente.

−Machina, eso no va a pasar −le replica el compañero.

−Pero, ¿y si pasa?

−En ese caso le hundiría los dientes −afirma la razón en caso supuesto.

−En ese caso, ya no depende de mí.

La hora cúspide

En la hora cúspide, una vivienda de las tres mil fue alcanzada por el explosivo de un bazooka.

“La mano morá”, Policías en cubierto que obraban con cierta autorización y armamento. Estos no pretendían, en manera alguna, defender la ley, más que la de los propios narcotraficantes que allí vivían. Extorsionarlos con armamento pesado de manera extra-oficial, quebrando las leyes al tiempo que las disponían.

En un piso arrendado, completamente desamueblado, tres patriarcas gitanos conversan:

−Se nos acabó el chollo.

−Yo y mis hermanos no vamos a ceder.

−¿Y qué si no?

−Sangre. Nosotros nos vamos a quedar a defender lo nuestro.

−Yo me voy también − argumenta un tercero.

−Pues yo me quedo con los míos y que me echen.

Tres meses después, dispositivos de “la mano morá” vigilan, persiguen y ejecutan a los principales integrantes del clan aun reacio. Finalmente, cuatro meses después, José Piné es asesinado y el clan disuelto.

La policía disfrazada de ladrón se hace con el control del mercado de drogas en las zonas más desfavorecidas de Sevilla. De manera ilícita, el dinero suministrado por “la mano morá” recae directamente en el Estado, manejando el negocio ilegal al tiempo que lo regula.

EL Fín 42

Jose Gomez
Gema, qué tal con Harry Potter???
Hace 31 minutos

Hola

Alguien me pregunta del otro lado del teléfono “¿Ellos han hecho algo por ti?” Me suena esta pregunta, conozco la respuesta:

No, yo lo he hecho por ellos.

No sirve de nada, ni siquiera lo sabrán.

Es mejor así. Todo acto tiene una consecuencia.

¿Acaso eres tú el jodido Jesucristo? ¡Vete al carajo!, haz las cosas por ti, no por desconocidos.

Ya las hago, todo el tiempo además. No necesito nada más.

Pero, ¿de que sirve todo eso? ¿Qué ganas tú?

Nada.

¿Lo vés?

Claro que lo veo. Eres tú la que no puedes verlo.

¿Qué no puedo ver?

Lo que no sientes.


No podía vislumbrar el motivo, aunque resultase ya claro el propósito y los visibles resultados. El tiempo devora a cada uno sin que se resistan. Aun con todo a su favor la responsabilidad resultaba inevitable. Era imposible contemplarlo todo de una manera tan global y pragmática; Pasado presente y futuro en una simple cara, un bloque. Solo lamenta no ser el autor del mal juicio ajeno, y su amargura era la imposibilidad de elegir bien por ellos.

Visto así, en una vida sin misterios ni secretos, todos sus actos parecían inexplicables o desconcertantes. En su inapreciable pugna, perdía siempre todas las manos que se jugaran, por mejores cartas que le dispusieran. Su cruz, la interminable estupidez humana, sobre la que cualquier influencia no podía ser ni tan solo atendida. Cada uno traza su camino, y por erróneo que este sea, cada uno elige su final.
El engaño nace en cada uno y en cada uno muere, aunque traten otros de impedirlo, aunque se pierda en ello la razón, el orgullo, la verdad…

Considerados culpables de la mala elección, apoyados en su adormecido subconsciente. Empujados al juego sin reglas, donde solo importa la improvisación y careciendo todo el tiempo de ella.

Cuando el tiempo había reposado tras combustionar, aun quedaba el vacío que dejan sus actos, estando la sombra y faltando su porque. Interrogante que desprende la memoria al comprender que algo ha sucedido pero no saben que fue.

Ciegos, sordos y mudos.

“Alguien debería tener cuidado amigos, la ciudad se carcome…”

El punk hablaba al televisor para después reír nerviosamente. La estética demoledora pretendía impactar en la retina con un desequilibrado sentido de la realidad.

Los jóvenes miraban impávidos las pantallas con la cara de aquel adolescente enfermo. Burlándose de todo cuanto es valioso para los seres humanos, afirmando el regocijo en lo absurdo; la anarquía absoluta, con aquello que conlleva, el caos.

Las calles ardían cubiertas de basura y deshechos vertidos por sus ciudadanos, frenéticos agitadores que habían vencido la resistencia prevista para aquella ciudad compacta.

Bajo la falsa libertad de la rebeldía absoluta y el libertinaje, distribuían las distintas clases de manera arbitraria e incoherente. Lo mismo idolatraban a un vagabundo en pésimo estado de salud, que al miembro o líder de alguna sub-banda por haber dicho algo “reverenciador” o “aparentemente posible”. De alguna manera habían sobrevivido sin normas, sin autoridad, sin ley. Fiel reflejo en las calles el precio que pagaron por ello.

− ¡Esperad y contemplad! − Gritaba un común ya más envejecido.

Ataviado de manera extraña, pretendía sorprender con sus palabras a los jóvenes más despistados, o alterados por alguna droga.

Seis niños se acercaron, dos de ellos ya casi adultos.

−¿Qué creéis que va a pasar? − La voz del anciano iba dirigida a sus jóvenes oyentes.

Uno de los chicos, el más adulto, se apresuró a importunarle, poniéndolo a prueba:

−¿Por qué dices toda esa mierda, viejo?

El anciano, de manera mística y armoniosa, desabrocho los botones de una chaqueta de cuero sin mangas que vestía. Bajo la atenta mirada del grupo reveló lo que parecía un tatuaje en su pecho; un sol arriba, con los rayos cayendo hacia el abdomen y sobre ellos, como recibiendo/impidiendo que los rayos caigan, una luna tumbada hacia los rayos, de color negro.

Abrió la vestimenta al tiempo que la mostraba. La pobre pero simbólica composición del dibujo llamó la atención de los chicos.

−El sol − Se acercó a ello y dijo con voz suave, como susurrando −Nos vigila a todos.

Recuperando la voz, aprovechando la distracción causada, con tono gentil dijo:

−Vosotros lo sabéis. Hemos matado al juez, al testigo y al cómplice. La ciudad no tiene dueño, pero…¿Qué haríamos nosotros si el sol no saliera mañana?

−¡¿Qué pasaría?! − Pregunto un chico asustadizo.

−Hemos llegado a lo profundo − Señalo el viejo a lo que parecía su casa; basura amontonada y acompañada de un acondicionamiento donde dormir − Tengo las fotografías, no hace tanto tiempo de todo aquello.

Rebuscó en su basura para encontrar un pliegue de cuero cerrado con hilos de algún materia sintético. Mostró la bolsa a sus nóveles espectadores y rápidamente se presupuso la reacción del muchacho mayor.

−¡Dinos que hay ahí! − Denotando en su voz cierta retracción, cierto repelo.

−Fotografias, solo fotografías. ¿Queréis ver como todo era antes? − Tratando de mostrarlas con determinación, como todo lo que parecía querer enseñar.

Una de las niñas, sucia y desaliñada, da unos pasos hacia atrás asustada.

−¡No!...¡Dile que no! − atemorizada, suplicaba al más alto de los chicos.

Aquel señor envejecido, curtido por la misma vida en la peor de sus posibilidades, con pulso firme, extendía su brazo con una vieja fotografía en color, llena de lo que parecía a cierta distancia luces y estrellas.

Antes de que su brazo estuviese recto, el chico más adulto, el ahora más asustado, se abalanzó sobre el viejo arroyándolo en continua sucesión de golpes, incompresiblemente ciegos de rabia. En lo que concluyó la vida del hombre brutalmente ajusticiado por un menor de edad. Algo corriente, como el homicidio para este sistema.

El muerto quedó tendido en el pavimento y el agresor se fue con el resto, sin el menor peso en su conciencia. Pero uno de los seis quedó. Quería ver la fotografía, asi que la muestro:


AMIGOS y mujeres

Suprimo la entrada, La escribi borracho tratando de sincerarme pero resulta del todo o casi incoherente. La volveré a publicar cuando la haya corregido